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Solo para Jóvenes · Programa 2 de 52

¿Qué quiero que Dios haga conmigo este año?

· 55-65 minutos

Texto clave: Salmo 90:12
Conexión: Convocación de oración / propósito

Objetivo: Mover al joven de una lista de metas personales a una oración de propósito: quién quiere llegar a ser con Dios y cómo desea servir.

Materiales: cinta adhesiva o una cuerda.

1. Bienvenida — 3 a 5 minutos

Recibe al grupo y pide una respuesta con la mano levantada: “¿A cuántos les ha pasado algo parecido a este tema durante el último año?”. Evita pedir detalles personales; la pregunta solo abre la conversación.

Presenta el tema con esta frase: “Hoy hablaremos de ¿qué quiero que dios haga conmigo este año?. No buscamos respuestas perfectas; buscamos una respuesta honesta y bíblica”.

2. Canto y oración inicial — 7 a 10 minutos

Escoge uno o dos cantos conocidos por el grupo que conecten con confianza, entrega, esperanza o el énfasis del día. Evita alargar esta sección tanto que deje sin espacio la participación.

Oración sugerida: agradece por el sábado, presenta el tema delante de Dios y pide sabiduría para que cada joven identifique un paso concreto para su vida.

3. Dinámica: “La línea de prioridades” — 7 a 10 minutos

Materiales: cinta adhesiva o una cuerda.

Marca una línea en el piso. Un extremo significa “muy importante” y el otro “poco importante”.

Lee palabras como notas, amigos, familia, dinero, fe, salud, redes, servicio. Los jóvenes se ubican donde sientan que cada tema ocupa hoy su vida.

No se debate quién está bien; se pregunta qué prioridad necesitaría moverse durante este año.

Puente al tema: “Lo que acabamos de hacer no es solo un juego. Nos muestra una parte de la pregunta que hoy queremos llevar a la Biblia”.

4. Juego bíblico: “Verdadero, falso o falta contexto” — 6 a 8 minutos

Lee tres afirmaciones relacionadas con el tema: una bíblica, una falsa y una incompleta.

Los equipos levantan 1, 2 o 3 dedos para responder y luego justifican con un principio bíblico.

Cierre del juego: no premies solo rapidez. Reconoce también al equipo que explique con mayor claridad la conexión bíblica.

5. Tema central — 10 a 15 minutos

Este tema toca una realidad concreta de la vida juvenil: convocación de oración / propósito. Muchas veces los jóvenes reciben respuestas rápidas para preguntas que en realidad necesitan conversación, Biblia y tiempo. El propósito de este mensaje no es producir culpa ni una emoción momentánea, sino ayudar a mirar la situación desde el evangelio y terminar con una decisión posible.

1. DIOS NOS ENSEÑA A CONTAR NUESTROS DÍAS

Salmo 90:12. El tiempo es limitado; la sabiduría consiste en usarlo con intención. Invita a los jóvenes a pensar en una situación real donde esta idea se vuelve difícil. La Biblia no ofrece este principio para decorar una reunión, sino para orientar decisiones concretas.

2. EL PROPÓSITO COMIENZA CON DISPONIBILIDAD

Isaías 6:8. Antes de tener todos los detalles, Isaías respondió: “Heme aquí”. Aquí conviene usar un ejemplo cotidiano —escuela, casa, trabajo, redes sociales o amistades— para mostrar que el principio bíblico entra en la vida normal.

3. LA ORACIÓN ALINEA NUESTRAS METAS

Mateo 6:33. Buscar primero el reino no elimina estudios ni proyectos; los coloca bajo una prioridad mayor. Antes de pasar a la conclusión, pregunta: “¿Qué cambiaría esta semana si tomáramos en serio esta idea?”. Escucha dos respuestas breves.

El mensaje puede resumirse así: dios nos enseña a contar nuestros días, el propósito comienza con disponibilidad y la oración alinea nuestras metas. No todo cambiará de un día para otro, pero Dios trabaja con personas dispuestas a caminar con él. No tenemos que resolver toda la vida hoy; sí podemos responder a Dios en el siguiente paso.

6. Conversación en grupos pequeños — 8 a 10 minutos

Formen grupos de 4 a 6. Pueden escoger tres preguntas. Nadie está obligado a contar detalles privados; se puede responder en términos generales.

¿Qué parte de este tema te parece más difícil de vivir en la vida real?

¿Qué cambia cuando miramos este asunto a la luz de Salmo 90:12?

¿Cuál de estas tres ideas te confronta más: “Dios nos enseña a contar nuestros días”, “El propósito comienza con disponibilidad” o “La oración alinea nuestras metas”? ¿Por qué?

¿Qué presión de amigos, familia, escuela, trabajo o redes puede hacer más difícil aplicar esto?

¿Qué apoyo de una persona madura o de tu grupo pequeño te ayudaría a dar un paso?

7. Desafío de la semana — 3 a 5 minutos

Elige un momento fijo de 10 minutos, cinco días esta semana, para orar por tu propósito y anotar una idea que Dios ponga en tu mente.

Pide que cada joven defina cuándo y con quién realizará el desafío. Una acción concreta vale más que una promesa muy grande y poco clara.

8. Oración final — 4 a 5 minutos

Formen parejas o tríos. Cada persona puede mencionar una sola palabra por la cual desea oración. Oren brevemente y luego el líder hace una oración final relacionada con el tema.

Frase de cierre: “Dios puede usar una decisión pequeña y fiel para iniciar un cambio mucho más grande de lo que imaginamos.”